Nuestra Historia

Cuba no es solo un destino; es el latido de nuestra familia. Desde hace años soñamos con abrir las puertas de este rincón del Valle de Viñales y compartir con quienes nos visitan la calma de los mogotes, el olor del tabaco recién cortado y las mañanas que empiezan con un café en el portal. Aquí nació nuestra vocación por la hospitalidad.
La casa que hoy acoge a nuestros huéspedes fue restaurada con paciencia y cariño. Cada ventana, cada baldosa y cada mueble cuentan una historia: la de un lugar que queremos que se sienta vivo y acogedor. No buscamos el lujo ostentoso, sino el confort auténtico y el detalle que hace que uno se sienta en casa lejos de casa.
Recibir a viajeros de todo el mundo nos llena de alegría. Nuestro propósito es simple: que tu estancia sea memorable y que te lleves en la maleta algo más que fotos: el recuerdo de unas vistas únicas, una conversación en la mesa del desayuno y la sensación de haber formado parte, aunque sea unos días, de esta pequeña gran familia que es Viñales.